NEW YORK

Sin duda alguna es la capital del mundo. Su multiculturalidad, sus calles, sus gentes, los clásicos edificios new yorkinos y un sin fin de familiares imágenes, la convierten en la ciudad por excelencia. El ritmo de vida, el ambiente que se respira, su funcionamiento y la limpieza de sus calles, completan los ejes centrales de una gran urbe que a diario se reinventa a si misma. Para llegar desde Washington lo hicimos en bus con la compañía BOLTBUS, página web aquí. Si podemos reservar con mucha antelación, realmente es una ganga viajar con esta empresa ya que los precios que ofertan son de chiste. En un principio, las tarifas son muy baratas y van encareciéndolas según se llena el bus; por lo tanto, si eres el primero en reservar para una fecha en concreto pagas 1$, el segundo paga 7$, y así va aumentando progresivamente. Nosotros anduvimos bastante espabilados y conseguimos las dos primeras plazas para la fecha escogida, así pues pagamos 8$ los dos billetes hasta Nueva York, ¿ toda una ganga no? El autobús además está muy bien, foto aquí; con amplio espacio para los pasajeros, asientos de cuero con toma eléctrica etcétera. El trayecto dura entre cuatro horas y cuatro horas y media. Una vez en la isla de Manhattan nos alojamos en el albergue Wanderers Inn West, dir: 257 West 113th Street, New York City, Morningside Heights 10026, USA. Plano aquí. El sitio está perfectamente situado a dos minutos andando de Central Park y aunque por fuera parece un poco cutre, foto aquí, las habitaciones están muy bien y limpias, foto aquí. Pagamos 20$ cada uno por cama en habitación compartida con el desayuno incluído. Fue lo más barato que encontramos y realmente fue un chollo, ya que en relación calidad precio es de lo mejorcito que puede encontrase. En él reinaba un gran ambiente entre los viajeros y pudimos conocer entre otros a Róman, un chico de Las Vegas muy simpático. Había también un par de parisinos la mar de enrollados, menudas sesiones con las guitarras nos dimos en el porche del hostal tomando unas cervezas. Cuando éstos se marcharon bajó el ambiente considerablemente y los últimos días fueron más sosos. El hecho de estar situado en el barrio de Harlem no constituye ningún tipo de problema como podréis comprobar más adelante; además, a dos minutos andando tenemos una estación de metro la cual viene de lujo. Para moverse por la ciudad lo mejor es en el metro, aun siendo éste un poco lioso con tanta línea etcétera, es la mejor y más económica manera de recorrer la ciudad. Lo ideal es adquirir nada más llegar la Metrocard, una especie de bono válido para 7 días y por el que pagamos 25$ cada uno. La verdad menudo jugo le sacamos a la metrocard, únicamente cogimos dos taxis en toda nuestra estancia new yorkina. Los taxis también están muy bien y no son excesivamente caros, una noche se nos hizo tarde y fuimos desde Times Square hasta el albergue por 11$ propina incluída. Normalmente los taxis llevan en la parte trasera una pantalla con GPS para que tú mismo puedas ir viendo el recorrido, cosa que se agradece para no tener dudas ante posibles engaños. Para visitar la ciudad, qué ver y qué no, es algo que cada uno tiene que elegir. Hay tantas y tan variada oferta de todo tipo que no sabríamos por dónde empezar; además, como siempre es cuestión de gustos y prioridades. A continuación os dejamos un mapa que hemos elaborado con los sitios mas característicos y habituales.
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Prácticamente los vimos todos a excepción del MOMA y del Museo Metropolitano, y tranquilos que sin prisas. Normalmente los edificios más característicos los ves “de pasada” en la calle, ya que en muchos no puede accederse al interior. Para comer tenéis infinidad de garitos, restaurantes, puestos callejeros o cadenas de comida rápida; vean y comparen. Nosotros los que más frecuentamos fueron los tipo self service para las comidas, y los puestos callejeros para las cenas; aquí os dejamos dos ejemplos: PRANZO 135west 50th street (en la calle 50 entre la 6ª y 7ª avenida), un local tipo self service bastante económico donde poder comer todo tipo de comidas, fotos aquí, aquí y aquí. Te sirves en las clásicas bandejitas para llevar y pagas según el peso; existe la posibilidad también de elegir tú los ingredientes en crudo y el mozo te los preparan en el momento en una plancha que tienen montada, foto aquí. Los puestos callejeros los tenéis por toda la ciudad, su precio varía según el puesto y la zona. Hay cientos de ellos y además de los clásicos hot dog o las hamburguesas, podremos comer pollo con arroz y ensalada y cosas por el estilo, fotos aquí, aquí y aquí. De los lugares visitados hemos de resaltar los siguientes ( mapa de los barrios aquí ) :



MIDTOWN:

Consiste en la parte media o central de la ciudad. Prácticamente allí están la mayoría de edificios famosos y los tramos de avenidas más característicos. Caminar por primera vez entre localizaciones tan familiares resulta muy extraño y divertido. Secuencias tantas veces repetidas en miles de films, aparecían ante nuestros ojos a cada instante como si de una pantalla IMAX en tres dimensiones se tratara. Paseos por la 5ª,6ª o 7ª avenida, la calle 42, la librería pública y un lago etcétera, son lugares imprescindibles; de todos ellos debemos hacer una mención especial al TOP OF THE ROCK y a la famosa TIMES SQUARE.
Top of the Rock: Este mágico lugar es uno de los mayores atractivos que tiene la zona. Se trata de un mirador situado en lo alto del Rockefeller Center para ver la panorámica de los rascacielos con una perspectiva aérea. Las vistas de la gran manzana son impresionantes y puedes ver el tránsito de una ciudad diurna a otra nocturna totalmente diferente con millones de luces que iluminan la noche, es una experiencia única. La entrada cuesta 20$ por persona y recomendamos visitarlo a ultima hora de la tarde para poder ver cómo la ciudad se transforma; sin duda es una de las imprescindibles.
Times Square: El emplazamiento más típico de Nueva York. Una de esas localizaciones que hemos visto en la televisión o en el cine hasta la saciedad, no obstante no pierde su capacidad de fascinación. Hasta que no lo ves con tus propios ojos no puedes imaginarte lo particular que es ese lugar; un ritmo frenético, miles de transeúntes que caminan indiferentes, turistas alucinados, taxis a cientos, luces, chiringuitos, ¡¡¡ruido!!! Todo ello mezclado en una gran coctelera, dan el siguiente resultado:



DOWNTOWN:

Se trata de la parte baja de la ciudad. Allí podremos encontrar entre otros, los populares Chinatown o Little italy, el distrito financiero con la zona cero (que incomprensiblemente la están convirtiendo en un negocio-sacacuartos), los coquetos barrios de Tribeca y Greenwich Village, o tomar el ferry gratuito a Staten Island para ver la famosa estatua de la libertad y el skyline de Nueva York. En esta zona asimismo, podremos encontrar gran cantidad de tiendas de ropa y complementos que harán las delicias de los amantes del shopping. La visita al puente de Brooklyng también es una de esas que no podemos perdernos, pero si debemos destacar algunas son las siguientes descritas.
Chinatown y Little italy: Como claramente manifiestan sus nombres, son los típicos barrios de inmigrantes que formaron su propia comunidad dentro del nido newyokino. Debido a su cercanía, a día de hoy lo que fue la pequeña Italia se resiste a regañadientes a su colonización China. Estos últimos están engullendo a velocidad de vértigo lo que fue ese minúsculo pedazo de tierra italiana testigo de tantas escenas con gángsteres y mafiosos. La próspera expansión de los chinos poniendo en marcha cientos de comercios en “territorio vecino”, acabará convirtiendo todo en un gigante Chinatown. Realmente hemos de decir que este último es el más auténtico que hemos visitado; es como si estuvieras en el corazón de cualquier ciudad china. Sin bien los edificios son los habituales en la gran manzana con sus escaleras antiincendios etcétera, el ambiente que se respira, sus gentes y hasta la poca higiene de sus calles (con el típico aromilla de China incluído), son un calco a lo visto el pasado año.
Paseo Completo: Uno de los días decidimos ir caminando a través de los diferentes barrios de la zona baja de la ciudad. Así pues, comenzamos a la altura de la calle 30 y tomando la 9ª avenida fuimos bajando hasta empalmar con la Hudson street y seguir bajando hasta el battery park. Atravesamos los barrios de Chelsea, Greenwich Village, Soho, Tribeca y el financial distric finalmente. Fue un paseo muy gratificante y tuvimos la oportunidad de ver los diferentes rincones y perdernos por sus calles adyacentes.
Café Wha: El archirecomendado local del que todo el mundo habla en los foros, tiene bien merecida su fama. Este garito está situado cerca del Washigton Square Park; su dirección: Café Wha 115 Macdougal, between bleecker & W3. Su página web aquí, donde podréis hacer reservas por si os interesa; nosotros fuimos sin ella y no tuvimos ningún problema. Es un bar donde puedes tomarte una cervezas y picar algo mientras disfrutas de una banda de rock en directo. Los componentes son bastante buenos y hacen las delicias de todos los presentes. Fue una de las actividades con las que más disfrutamos, aun siendo este un lugar quizas demasiado turístico. Pagamos 5$ por la entrada, 6 y 4 $ por una birra y una coca-cola respectivamente, y 7$ por una ración de patatas fritas más la correspondiente propina.



UPDOWN:


Engloba la parte alta de la ciudad además de gran parte del Central Park. Allí podremos encontrar desde los más pintorescos rincones en el corazón de Harlem, hasta los populares partidos de los Yankees en el Bronx, pasando claro está por las apacibles jornadas en Central Park. A continuación os los detallamos todos.

Harlem: Este era nuestro barrio, allí estábamos alojados y hemos de reconocer que nos encantó. Realmente era como lo habíamos imaginado; sus calles, la gente sentada en los porches de las casas charlando animadamente, señoras contemplado el ir y venir de los días desde el alfeizar de su ventana, jóvenes escuchando música a todo volumen, parecía que estábamos inmersos en la elogiada película de Spike Lee Haz lo que debas. En serio, fue algo digno de ver. La gente es muy abierta y al vernos paseando por allí, a veces nos paraban en plena calle preguntándonos de donde éramos y qué nos parecía la ciudad y su barrio en particular. Muchos se nos ofrecían para sacarles una foto acostumbrados ya al habitual trasiego de visitantes. La zona del albergue así como la clásica avenida Lenox, son zonas muy tranquilas y normalmente seguras tanto de día como de noche, pero tened en cuenta que unas pocas calles más allá, no es recomendable transitarlas en horas intempestivas. Tuvimos la oportunidad de ver a los trágicamente famosos bomberos de Nueva York en una pequeña actuación que tuvieron cerca del albergue, fotos aquí, aquí y aquí, ¡¡qué mítico!! Fue una auténtica pena no poder escuchar alguna misa con los habituales coros de gospel, pero al no coincidirnos en domingo no fue posible.
Central Park: Como suele decirse es el pulmón de Nueva York, y sin duda lo es. Qué sería de esta ciudad si no contara con este gran área de ocio y esparcimiento. En él, podremos ver un número inimaginable de ciudadanos practicando los más variados deportes a cualquier hora del día, así como gran cantidad de gente comiendo, jugando o echándose una siesta. En numerosas ocasiones solíamos comprar la comida para llevar en los self service, y nos íbamos allí a comer y disfrutar del entorno; menudo lujo.
Partido de los Yankees: Otra experiencia genuinamente americana. Menudo circo tienen allí preparado, aunque seguro que ellos piensan lo mismo cuando vean aquí el fútbol. Todo el montaje y parafernalia que va ligada a un evento de este tipo es de lo más extravagante; Así pues, podremos ver desde el clásico himno americano con todo el público puesto en pie y la mayoría con la mano sobre el corazón (en serio), hasta la presentación de la alineación visitante por parte del speaker con la música del imperio galáctico de fondo. Comentaros que el saque de honor lo realizó un marine recién llegado de Irak, foto aquí, al cual jalearon bastante más que a lo propios jugadores locales; para que vean cómo está el tema … El estadio está situado en el barrio del Bronx y tiene una parada de metro que da al mismo campo. Las localidades las adquirimos a través de internet y eran las situadas en el TIER BOX ; aunque realmente da igual dónde sea porque todas están comunicadas. Me explico: Con la excepción de los Bleachers (los fondos), el resto de gradas están comunicadas en cada piso; por lo tanto, podremos cambiarnos a una plaza mejor siempre que ésta esté libre claro está. Normalmente no se llenan todas las localidades, por lo que si vemos una libre podremos ocuparla hasta que llegue su legitimo ocupante si es que llega. Nosotros comenzamos el partido en los asientos que nos correspondían, pero al ver que había sitios vacíos mejor situados nos cambiamos sin problemas. Del encuentro comentar que fue muy divertido y pudimos ver varios home-run por parte de los dos equipos.
Museo de historia natural: Probablemente junto con el del Louvre de Paris, este sea uno mejores museos que hayamos visitado hasta la fecha. La calidad de sus piezas y el realismo de sus recreaciones es indudable; las salas de dicadas a los pueblos asiaticos son una autentica maravilla, y fue lo que mas nos gusto junto con los impresionantes dinosaurios. El museo esta situado en la 79 street con centra park west; la entrada cuesta 15$ por persona y realmente los vale. En una mañana completa se visita de sobra.
Consulta Médica: Como ya hemos comentado anteriormente, una severa infección en una muela a punto estuvo de arruinarnos el viaje. Después de preguntar en una farmacia cercana al albergue, nos remitieron a una pequeña consulta médica situada a pocos metros. En ella pudimos visitar al doctor Melamed, un amable facultativo hispanohablante que rápidamente nos solucionó el problema. En principio le pedimos una receta para los antibióticos, pero después de su revisión, él mismo nos los suministró. La consulta está en nº129 w de la 110 street y nos cobró 50$ por todo, muchas gracias doctor por su atención y amabilidad.


SKYLINE:

Para divisar la clásica silueta de la gran manzana, tenemos varias alternativas diferentes. Si bien la más espectacular pueda ser desde el Top of the rock, a nosotros la que más nos gustó fue la vista desde el parque Granty Plaza. Antiguamente la imagen del skyline por excelencia de Nueva York se daba desde el puente de brooklyng o sobre todo desde el ferry de Staten Island, pero la desaparición de las torres gemelas ha restado mucho la impresionante imagen que se daba desde ambas . A continuación os dejamos diferentes alternativas para divisar el skyline.

GENTES NEWYORKINAS:

Sin duda uno de los mayores patrimonios de la ciudad son sus diversos habitantes. Multirracial y multicultural son adjetivos que aquí realmente tienen un significado especial. Desde Hindúes, asiáticos, europeos, judíos ortodoxos o hispanos, hasta los genuinos afroamericanos, pasando por los blancos, africanos, rusos y un largo etcétera, conforman esa idiosincrasia característica de la ciudad de Nueva York, un auténtico tesoro.

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