PREPARACION Y DATOS DE INTERES

Los parques nacionales de Estados Unidos siempre nos habían llamado la atención de una manera especial. Después de verlos durante años en decenas de documentales y películas, barajamos la posibilidad de elegirlos como destino para uno de nuestros viajes. La idea inicial era recorrer la mayor cantidad de parques nacionales que fuera posible durante nuestra estancia en la costa oeste, pero después de esgrimir las distintas opciones y variantes que teníamos nos decantamos por incluir algunas ciudades en nuestra ruta. Esto hizo que tuviéramos que prescindir de alguna visita, y aunque fue toda una pena, el sacrificio estaba más que justificado ya que Nueva York, San Francisco o Washington, no son ciudades que se visiten todos los días. El viaje nos salió perfecto, todavía hoy en día nos sorprendemos al recordar la suerte que tuvimos en todos los aspectos de nuestro periplo americano; exceptuando una pequeña infección de muela que a punto estuvo de arruinarlo, todo fue inmejorable. Es increíble que durante tantos días y con tan ajetreado itinerario la fortuna siempre nos acompañara y sonriera allá por donde fuéramos. Los lugares visitados y las experiencias vividas han sido alucinantes y siempre guardaremos un grato recuerdo . En los distintos apartados del recorrido por tierras norteamericanas hemos de resaltar lo sorprendidos que nos hemos quedado con la gente, su cortesía y amabilidad no la esperábamos después de ver el comportamiento de la mayoría de estadounidenses que nos hemos encontrado en nuestros distintos viajes, cosa que comentaremos más a fondo en el apartado “gente“. En líneas generales el viaje ha sido muy completo y si tuviéramos que definirlo de alguna manera sin duda a sido un “viaje de película”. Al paso por las diferentes zonas, ciudades, parques, pueblitos y largas carreteras , nos venían a la mente un sin fin de películas y bandas sonoras que nos acompañaron de manera inseparable durante los diferentes trayectos. Daba igual dónde miráramos, cualquier rincón se nos hacía familiar y muestra de ello es la cantidad de veces que mencionaremos el título de alguna película para poneros en situación.
Hemos de felicitar también la organización y el buen funcionamiento que nos hemos encontrado en la mayoría de los casos , exceptuando en los aeropuertos todo ha sido muy correcto y no hemos tenido que hacer ningún tipo de reclamación ni nada por el estilo. La verdad es que lo tienen todo muy bien montado de cara a un viaje como el que hemos realizado, además los americanos son los reyes del marketing , por lo tanto venden como nadie cualquier lugar y emplazamiento por poco interés que éste tenga. En todos los sitios podrás ver carteles señalizando los miradores a los que bautizan con nombres sugerentes como: artist point, inspiración point, panorama view y un largo etcétera. Los lugares pseudo-históricos tres cuartas partes de lo mismo, y lo dicho, son los reyes del marketing; además, disponen del mayor aparato propagandístico del planeta ( y nunca mejor dicho) que es Hollywood . Qué haría esta gente si tuviera la historia y el pasado de cualquier ciudad europea o asiática viendo el jugo que le han sacado a poco más de 200 años de historia, sería digno de ver.
Para viajar a un país como los Estados Unidos y más aún en verano, es necesario llevar desde aquí ciertas cosas reservadas si no queremos encontrarnos con sorpresas desagradables, además en la mayoría de los casos puedes ahorrarte un dineral reservando con tiempo ya que hay suculentos descuentos para los más espabilados. Este factor dificulta el margen de movilidad a la hora de decidir sobre la marcha cuántos días te quedas en cierta zona o bien si vas hacia un lado o al otro, pero lo dicho, es muy importante sobre todo en el aspecto económico aunque limite nuestra capacidad de movimiento. Teníamos 27 días y el itinerario que seguimos fue el siguiente: Washington, bus a Nueva York, avión a Salt Lake City, coche durante 16 días para la ruta de los parques (yellowstone, zion, coyote buttes, antelope canyon, monument valley, grand canyon, las vegas, death valley, bodie, yosemite) y finalmente la ciudad de San Francisco para volver nuevamente en avión a Washington.
Tened en cuenta que los datos y precios que aquí ofrecemos son orientativos y del 2008. A continuación os damos algunos datos de interés para la planificación de un viaje como el nuestro.


Visados: Desde finales del 2004, la regulación en materia de pasaportes obliga a todos los viajeros que tengan como destino los EEUU ( independientemente de su edad ), a llevar consigo un pasaporte de lectura mecánica que cumpla con los requisitos de la OACI, de lo contrario debéis pedir un visado. Para saber si el vuestro es valido os dejamos el enlace a una página PDF donde viene perfectamente explicado aquí. A todo esto hemos de sumar los trámites de ingreso al país al que someten las autoridades a todos los extranjeros. Realmente es una auténtica vergüenza esta política de tratar a todo “quisqui ” como potenciales delincuentes y someternos a fichas policiales preventivas con foto y toma de huellas incluida. En ocasiones no estaría de más que esta gente probara de su propia medicina, en este y en otros aspectos, y es que a nuestro paso por el aeropuerto de San Francisco tuvimos que sufrir una desagradable experiencia . Debido a que al funcionario de turno se le antojó, nos situaron en una fila diferente para personas sospechosas de llevar explosivos. No os podéis imaginar con qué minuciosidad registraron nuestras mochilas (equipaje de mano) y las diferentes pruebas que realizaron a nuestras pertenencias. Como si del CSI se tratase, pasaban a cada objeto (libros, cámara, reproductor mp3, ropa y un largo etcétera) una especie de papel el cual después de restregarlo en ellos lo introducían en una maquina especial y esperaban el resultado. La guinda la pusieron al meternos en una urna tipo escáner donde nos lanzaron pequeñas ráfagas de aire para hacer no se qué comprobación. Todo esto además lo hacen delante del resto de viajeros que alucinados transitan los pasillos. Después de perder más de media hora con el asunto nos dejaron marchar no sin antes reprocharles su conducta. Este fue el único episodio lamentable del viaje, y aunque es una vergüenza el trato recibido, entendemos que esa gente se limitaba a hacer su trabajo y sólo cumplía el cometido encomendado por sus impresentables gobernantes.


Seguro médico: Debido a su nefasto sistema de salud es indispensable contratar un seguro de viaje si tenemos la intención de visitar los Estados Unidos. Visto que una simple operación de apendicitis puede costar una auténtica fortuna, no es éste un apartado en el que poder escatimar gastos. Después de pedir un número ingente de presupuestos y ver las bajas coberturas que estos prestaban, decidimos hacerlo a través de Internet aunque no fuera esta la manera que más nos convenciera. De las diferentes alternativas que encontramos elegimos la compañía INSURANCEBOOKERS, página web aquí. En relación calidad-precio es la mejor, pagamos 107$ por una póliza que nos cubría a los dos con un límite de “ gastos médicos y otros “ por valor de 3 millones de euros a cada uno, descontando una pequeña franquicia de 100€. La legislación aplicable a este contrato es la de aquí, y según decía: “corresponde el conocimiento de cualquier reclamación relativa al mismo a los tribunales de justicia ordinarios del domicilio del asegurado.” factor a tener muy en cuenta ante posibles reclamaciones. Muchos seguros que pueden encontrase a través de Internet tienen su domicilio fiscal en países nórdicos y la legislación aplicable es la suya, lo cual dificulta mucho los trámites en futuros litigios. Al final no tuvimos que hacer uso de él, y aunque visitamos un médico por la ya mencionada infección de muela , la consulta para pedir una receta de antibióticos nos cobraron 50$ y al tener una franquicia de 100$ no pudimos reclamar.


Dinero:Con la fortaleza del euro ante el dólar americano y su constante escalada, esperamos hasta que subiera a una cantidad que nos pareciera óptima (1€=1,55$) y cambiamos el dinero. En Estados Unidos al igual que en el resto de países que hemos visitado, no hay ningún problema para sacar dinero en los cajeros, pagar con tarjeta etcétera; no obstante, no estábamos por la labor de abonar las comisiones ni de llevarnos sorpresas según su cotización diaria. Los precios son más baratos allí en la mayoría de los casos, aunque hemos de resaltar que tampoco son grandes las diferencias si las comparamos con los nuestros. En la mayoría de los sitios los precios los ofertan sin incluir las TAX (nuestro IVA), que debemos sumarlas al final.


Propinas: Costumbre muy arraigada en los Estados Unidos que tendremos que tener presente. Normalmente se suele dar cuando te realizan algún servicio personal; en las ocasiones que te llevan la comida a la mesa, taxis etcétera, en tiendas y comercios no es habitual. En numerosos lugares te la incluyen en la factura automáticamente y en otros queda a tu voluntad el dispensarla. No es obligatorio pero como reza el dicho: “allá donde fueres haz lo que vieres” . Normalmente se suele dar un 10% del total o más, nunca menos, y a partir de ahí lo que se estime oportuno. Tened en cuenta que en muchos bares o restaurantes, el camarero apenas tiene sueldo y las propinas constituyen la mayor parte de su salario.


Comida: Este era uno de nuestros mayores temores de cara al viaje, la sola idea de estar comiendo comida basura durante 27 días era una posibilidad difícil de digerir. Aunque aquí esporádicamente sucumbimos a los placeres del veneno fast-food y lo disfrutamos, tampoco es algo que nos entusiasme como para estar a diario en ese plan. Por desgracia en Estados Unidos están a la orden del día, los hay hasta dentro de las gasolineras y es lo habitual si no quieres gastarte una fortuna en restaurantes . Aun así, si buscáis un poco siempre podréis encontrar lugares tipo self service donde poder comer más limpio, con sus variadas ensaladas o carnes y pescados “normales” a muy buen precio. Sobre todo en las ciudades grandes no tendréis problemas para encontrarlos. En el apartado de alguna etapa os proporcionamos ejemplos con fotos y precios. Nos llamó soberanamente la atención el sistema que tienen para dispensar las bebidas en las cadenas de comida rápida, en gasolineras, comercios etcétera; al adquirir el clásico refresco, pagas el vaso y te sirves tú mismo en los grifos que tienen situados a tu alcance. Puedes llenarlo cuantas veces quieras, en serio, preguntamos y nos dijeron que tranquilamente tomáramos lo que nos viniera en gana. Suponemos que ellos también alucinarán cuando vean aquí cómo en los restaurantes y bares de menú, te ponen la vinagrera con su aceite de oliva para que te sirvas cuanto quieras. Nos hizo mucha gracia también las señales de trafico en las autopistas, donde además del pueblo o zona , señalizaban la salida en función de los distintos fast-food que había nada más abandonar la vía, foto aquí, ¿sorprendente no? Resaltaros como es natural que las mejores comidas las hicimos en el camping, no hay nada que iguale a una buena brasa.

Idioma: La gran cantidad de inmigrantes que conforman la población norteamericana ha propiciado un multilingüismo enorme. Si bien el inglés es el idioma preponderante, no tendremos problema para comunicarnos en otras lenguas, sobre todo en castellano. Normalmente allá donde fuéramos podíamos hablarlo en casi todos los lugares, principalmente en restaurantes y el sector servicios en general. Mayormente éste es el servicio al que primero acceden los inmigrantes hispanos procedentes de México y Sudamérica.

Alojamiento: El método de alojamiento utilizado durante nuestra estancia fue variando según el lugar en el que nos encontráramos. En las principales ciudades elegimos los típicos albergues juveniles ( los populares Youth hostel ), donde solíamos compartir habitación con el resto de viajeros por la módica cantidad de entre veinte y treinta dólares. Durante nuestros días en ruta por las carreteras norteamericanas nos alojábamos en moteles de carretera. Están bastante bien y hay gran cantidad de ellos. Si buscáis un poco podréis encontrar moteles que no pertenecen a ninguna cadena hotelera y donde sorprendentemente ofertaban mejores precios. Estos oscilaban en una horquilla de unos 50 a 80 dólares por habitación doble según fuera el motel; en el apartado de cada etapa podréis ver ejemplos y fotos. Finalmente en todos los parques nacionales lo hicimos de camping ( la tienda nos la llevamos desde aquí), ya que nos parecía primordial el hecho de pernoctar en el interior de los parques y poder así disfrutarlos al máximo desde dentro; en su apartado lo explicamos más a fondo.

Alquiler de coche:Para hacer la ruta de los parques es casi indispensable hacerlo alquilando un coche. Estuvimos mirando la posibilidad de hacer los desplazamiento en tren o autobús y además de ser más lento y complicado, sale más caro. Sumando que una de las actividades más características de este viaje era recorrer las carreteras norteamericanas pasando por sus peculiares y pintorescas localidades, no lo dudamos. El recorrido que realizamos por sus pueblos y caminos fue sumamente evocador. Miles de familiares estampas aparecían ante nosotros a medida que circulábamos con nuestro coche como si de Thelma y Louise se tratara, pasando por pequeñas y desconocidas localidades como a las que solían ir los legendarios miembros del Equipo A . El coche lo reservamos a través de Internet con la agencia Ealquilerdecoches, página web aquí. Son los que mejores precios ofertan y pagamos 308€ por un coche utilitario durante 16 días, foto aquí. A lo que hay que sumar 199$ por entregarlo en la ciudad de San Francisco ( lo habíamos recogido en Salt Lake City). Llamamos a ealquilerdecoches y les comentamos que nos parecía excesivo el precio por entregarlo en San Francisco, sorprendentemente tras pensárselo un rato nos ofertaron un descuento de 50€ en el presupuesto inicial de 358€. Hemos de resaltar que el comportamiento y amabilidad de sus teleoperadores/as fue ejemplar, ya podrían aprender las compañías de telefonía móvil. Es importante independiente de la compañía que escojáis, que os incluyan los seguros SLI y CDW para no tener ningún disgusto; estos están dentro del precio anteriormente comentado. La gasolina allí se dispensa por galones ( algo más de tres litros) y los precios varían según la zona, estos rondan los 3,80$ la más barata que vimos y 4´78$ la más cara. Recomendamos que os llevéis una tarrina con cds para la música, la radio en muchos lugares no se sintoniza correctamente. Además es algo muy especial escuchar temas como los de las Dixie Chicks mientras circulas por esas carreteras, realmente ese tipo de música es de lo más propia para la ocasión.


Parques nacionales: Junto con la visita a Nueva York era el eje principal de nuestro viaje. Realmente hemos de reconocer que superaron ampliamente nuestras mejores expectativas y no nos defraudaron lo más mínimo. Emplazamientos sumamente hermosos, animales o paisajes únicos y una organización y montaje verdaderamente resaltable; exceptuando quizás el parque nacional de Yosemite del que daremos cuenta más adelante. Como ya hemos comentado, para alojarnos lo hicimos en camping con una tienda plegable de estas que se abren y montan solas; nos la llevamos desde aquí amarrada a una de nuestras mochilas sin ningún problema. Económicamente es la mejor opción además de resultar inútil intentar hacerlo en las cabañas y hoteles oficiales, ya que estos se llenan con una antelación de varios meses. Normalmente en los parques existen diferentes zonas de acampada, unos con reserva y otros que se llenan en riguroso orden de llegada. Nosotros utilizamos éstos últimos y no tuvimos ningún tipo de problema de plazas aun siendo verano. En algunos, el sistema de obtención de tu parcela lo haces tú mismo nada más llegar; eliges un sitio que esté libre y posteriormente realizas el pago en una especie de cajeros automáticos donde te explican en diferentes idiomas el funcionamiento. En otros hay una caseta de los Rangers donde efectúas el pago; si está cerrada depositan en la puerta un papel con las plazas libres, tú te apuntas y al día siguiente pagas. Cada parcela tiene un aparcamiento para el coche, una mesa, un asador y la correspondiente zona para montar la tienda. ¡Qué recuerdos nos vienen a la memoria cada vez que echamos la vista atrás, menudas barbacoas y parrilladas nos metimos entre pecho y espalda, acompañadas de fresquitas budwaisers claro está! Las zonas de comercios, duchas, lavandería o gasolineras suelen estar al lado de los hoteles oficiales y campings de reserva; no obstante, como la mayoría de los días debíamos pasar cerca de ellos mientras visitábamos el parque, no tuvimos problema en utilizarlos. Los supermercados de los parques están equipados con cualquier cosa que podamos necesitar, sin embargo debéis tener en cuenta que son un poquito más caros que los situados en el exterior. Nosotros nada más coger el coche y de camino a Yellowstone, nos fuimos a un supermercado y compramos todo lo necesario. Nuestro pequeño equipo consistía en lo siguiente : una rejilla para la brasa 9$, un cazo 8$, una pequeña sarten 5$, vasos cubiertos y platos de usar y tirar 10$, la comida para varios días y una nevera de poliestireno por 5$ que nos vino de lujo, foto aquí. Con todo esto, además de disfrutar como enanos y comer como marqueses, nos ahorramos un dineral. Las gasolineras también son más caras en el interior por lo que os aconsejamos que lleguéis con el deposito lleno. Los parques los gestionan los populares rangers ; si bien algunos hacen labores pedagógicas con grupos de pequeños escolares y otros se dedican a tareas más propias de los guardas forestales, también los hay que ejercen como policías y suelen multar a los insensatos conductores por exceso de velocidad y cosas por el estilo. Suele ser gente muy amable y dispuesta a ayudarte con cualquier cosa en la mayoría de los casos. La entrada a los parques normalmente cuesta 20 $ por vehículo y es válido para 7 días. Si vuestra intención es visitar varios, podéis adquirir una especie de bono válido para todos los parques nacionales norteamericanos por un año, cuesta 80$ por vehículo y compensa si al menos visitas 4, fotos aquí y aquí. No todos los que visitamos están catalogados como parques nacionales, así que atentos, algunos pertenecen a la Nación Navajo y hay que pagarlos a parte.

Gente: Los estereotipos, falsos clichés y el generalizar, nunca son buenos consejeros y a nosotros nos hicieron tener una idea equivocada de lo que íbamos a encontrarnos. La agradable sorpresa que nos llevamos viendo el transcurso de los días aún hoy nos asombra. Los norteamericanos que hemos conocido en anteriores viajes y lo visto en televisión no nos presagiaba nada bueno, pero lo dicho, no tiene nada que ver con la imagen que proyectan. En principio esperábamos un panorama con gente al más puro estilo super size me o los típicos farrucones yankees y actitudes más prepotentes. En cambio nos hemos topado con un sin fin de amabilidad, excesiva educación y cortesía. Por ejemplo, al más mínimo roce en el metro o en la calle los transeúntes se disculpaban, todo el mundo en comercios , tiendas, parques etcétera, te deseaban un feliz día y cosas por el estilo. En la mayoría de ciudades hemos visto cantidad de gente haciendo deporte por las calles, allí no fuma prácticamente nadie, de hecho está muy mal visto y fue una grata sorpresa la que nos llevamos. Exceptuando su exacerbado patriotismo, con las clásicas barras y estrellas allá por donde miraras, y la gente en la ciudad de Las Vegas ( dato que ampliaremos en su correspondiente apartado, ya que aquello es otro planeta con fauna propia), nos hemos llevado un grato recuerdo de esas gentes de Norteamérica. Tuvimos también una indescriptible experiencia con nativos norteamericanos que más adelante relataremos, los Navajos suelen ser gente muy auténtica. La comunidad latina residente también es muy afable y acogedora. Por el trato recibido y su constante disposición muchísimas gracias a todos Thank you so much !!!!
Eso sí, el peculiar modo de vida americano y ciertas costumbres que tienen los lugareños, nos sorprendieron a medida que avanzaban los días. Es muy curioso ver cómo disponen de un aparato o artilugio para cada una de las ocasiones cotidianas; este tipo de chismes que venden en las teletiendas y los cuales supuestamente facilitan su vida, los hay de todo tipo y allí realmente triunfan de manera exagerada. Habrá que ver en qué se convierte dentro de unos años una sociedad que va encaminada a no saber hacer nada por si misma. Factor éste que poco a poco va extendiéndose a lo largo y ancho del mundo ya que con la temida “globalización” , acabaremos todos en una "americanización " en toda regla.

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